El dilema nacional de YPF-Chevron y el fracking

Finalmente la empresa petrolera estadounidense Chevron, de Rockefeller, firmó con el gobierno argentino una clausula para la explotación del yacimiento petrolifero de Vaca Muerta en la provincia de Neuquen mediante formas de extracción no convencional (shale oil y shale gas), en noviembre de 2011 se anunció que las reservas probadas del yacimiento podían estimarse en torno a 927 millones de barriles equivalentes de petróleo de los cuales 741 millones corresponden a petróleo y el resto a gas. En febrero de 2012, YPF elevó la estimación de reservas a 22 500 millones de barril equivalente de petroleo, cifra por cierto bastante superior

Cristina Fernandez de Kirchner reunida con presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio; el ministro de Planificación Julio de Vido, y el presidente y CEO de Chevron Corporation, John S. Watson, en la Casa de Gobierno

El acuerdo implica un desembolso inicial de u$s1.240 millones que permitirá el desarrollo de la primera fase en una zona de 20 kilómetros cuadrados de una nueva área denominada General Enrique Mosconi, ubicada en Loma La Lata Norte y Loma Campana. Este primer piloto incluye la perforación de más de 100 pozos.

En la segunda etapa del proyecto “se requerirá la perforación de más de 1500 pozos adicionales para alcanzar, en 2017, una producción de 50 mil barriles de petróleo y 3 millones de metros cúbicos de gas natural asociado por día”, afirma el comunicado de YPF.

Se estima que la inversión total necesaria supera los 30mil millones de dólares por lo que el gobierno o YPF si o si dependía de una financiacion o participacion extrangera
Debido a las restricciones cambiarias que hay en la Argentina, el Gobierno nacional (en control de la mayoría accionaria de YPF) debió firmar un decreto que permite a Chevron exportar parte de la producción sin retenciones y garantiza la libre disponibilidad de los fondos en dólares que esas operaciones generen. Esta medida apuntaló el último tramo del acuerdo.

Tema embargo por ecuador

La Corte Suprema de Justicia suspendió en junio un embargo de bienes de Chevron en Argentina que había ordenado un juez de primera instancia en noviembre a favor de los damnificados ecuatorianos por una contaminación ambiental en la selva amazónica de Ecuador y que reclaman a la petrolera el pago de una indemnización de 19.000 millones de dólares.
El máximo tribunal hizo lugar a la apelación presentada por la compañía y una de sus subsidiarias contra el congelamiento de sus activos que había dispuesto el juez argentino Adrián Elkuj.
El caso involucra la contaminación por petróleo dejada en la amazonia ecuatoriana tras el retiro de Texaco Corp., hace décadas. Chevron adquirió después Texaco y heredó el problema.
Un tribunal de Ecuador le dio la razón a los damnificados por la contaminación y le impuso a Chevron una indemnización de 18.700 millones de dólares. La petrolera se ha rehusado a pagar alegando que el juicio se vio marcado por el fraude y que Texaco mitigó el daño ambiental mucho antes de 2001, cuando se convirtió en subsidiaria de Chevron.
Chevron no tiene activos en Ecuador, por eso los damnificados ecuatorianos han presentado demandas en Canadá, Brasil y Argentina.
“Las sociedades apelantes no han tenido participación en el pleito seguido contra Chevron Corporation y son personas jurídicas distintas, cuyos patrimonios se ha decidido unificar con el de esa firma a los efectos de ejecutar la indemnización”, argumentó la Corte Suprema de Argentina en su fallo. Sigue leyendo

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